La reducción de rutas y tiempo será la estrategia para reducir las emisiones de C02.
Así lo establecieron en una declaración que firmaron instituciones implicadas en este durante la cuarta Cumbre de la Aviación y el Medio Ambiente que comenzó el martes en Ginebra.
Durante dos días, los 400 delegados discutieron sobre las modificaciones, transformaciones e incentivos necesarios para cumplir sus compromisos con el medio ambiente.
La Cumbre la organizan conjuntamente los principales responsables de la industria de la aviación, constructores, empresas, aeropuertos y gestores de espacio aéreo.
El sistema PBN (Performance-based Navigation, en sus siglas en inglés) establece una serie de requisitos para hacer más eficiente la navegación, desde la modificación de las maniobras en tierra, hasta la ordenación del tráfico a través del satélite, lo que permite que las rutas entre dos puntos se acorten, así como mejor eficiencia en los despegues y los aterrizajes.
De esa forma, PBN reducirá el consumo de combustible, la congestión en el aire y en los aeropuertos, y por tanto disminuirán las emisiones de CO2.
La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) estima que si hubiera una aplicación amplia del PBN podrían reducirse las emisiones de CO2 en 13 millones de toneladas por año.
Según los firmantes, el PBN también mejorará el servicio a los clientes, dado que el uso de la información por satélite dará más información sobre las condiciones meteorológicas y como superarlas en aras de llegar a destino puntualmente.
"Cuanto más rápido implementemos el PBN más rápido obtendremos enormes beneficios", dijo el presidente del Consejo de la Organización Internacional de la Aviación Civil, Roberto Kobeh.
La declaración hace un llamamiento a todos los implicados en la industria de la aviación para que implementen el PBN a la mayor brevedad.
EFE |